Cookies. Picnic en la playa.

Verano, vacaciones, playa… para muchos estas palabras son sinónimo de estar en modo “off”.  A mí, en cambio, los largos días de sol me llenan de energía y se me ocurren un montón de planes para disfrutar de todo lo que no tengo el resto del año: empezar el día bien temprano haciendo deporte en la playa, comprar la fruta más madura y sabrosa del mundo a los productores locales, dar un paseo en bici a lo largo del paseo marítimo, preparar una merienda-picnic para llevar a la playa al atardecer…

Así que hoy os traigo nuestro picnic de ayer: cookies y brochetas de fruta, como siempre muy fácil de preparar y “healthy” 🙂

Si miráis cualquier paquete de galletas que tengáis en la cocina, veréis en la etiqueta ingredientes como azúcar, margarina, aceite de palma, jarabe de glucosa, grasa vegetal hidrogenada, emulgentes, sal…

Nuestras galletas no llevan nada de todo esto y están deliciosas.

Cookies (saldrán unas 16 galletas)

2 plátanos muy maduros

200 gr. de copos de avena finos

3 cucharadas de aceite de oliva

1 cucharada de sirope de ágave (o miel)

opcional: nueces, 1 onza de chocolate (70% cacao)

…..

Precalentamos el horno a 180 grados.

Pelamos y machacamos los plátanos con un tenedor hasta convertirlos en un puré.

Los ponemos en un bol y añadimos un chorrito de ágave y el aceite de oliva. Mezclamos.

Añadimos los copos de avena finos en el bol. (Si los copos de avena no fueran muy finos podemos triturarlos un poco en la picadora. Tienen que quedar con una textura de arena gruesa).

Mezclamos bien.

Opcional: En este punto, yo he dividido la masa en dos partes.

A una parte de la masa le he añadido nueces picadas, y a la otra la onza de chocolate finamente picado.

Nos humedecemos las manos y vamos cogiendo porciones de la masa, les damos forma de bolita y las ponemos sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado presionando ligeramente con los dedos para darles forma de galleta (aprox. ½ cm. de grosor. Podemos dejarlas más o menos gruesas a nuestro gusto.)

Horneamos a 180 grados unos 12-15 minutos. Iremos mirando hasta que estén doradas a nuestro gusto.

Dejamos enfriar completamente sobre una rejilla para que no se humedezcan.

Listas para comer!

Estas galletas son deliciosas en cualquier estación del año, pero disfrutarlas en verano, al atardecer, en la playa con los últimos rayos de sol sobre los hombros es … no sé… cualquier adjetivo se queda muy corto.

  

  

eatwell&livefit

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