Patatas y boniatos “fritos” (con trampa)

Seguro que os gustan las “country fries”, esas patatas cortadas en gajos, fritas con piel, crujientes por fuera y blanditas por dentro…

Mi abuela las hacía riquísimas, como tantos y tantos platos que tengo en el recuerdo: las croquetas, los canelones, los calamares rellenos… nada muy light como podéis comprobar 😉

Era una gran cocinera y para mí, la mejor abuela del mundo.

Bueno, volviendo al tema.

Hoy otra receta trampa: unas patatas fritas…que no están fritas  🙂

 

5 Patatas nuevas (no muy grandes)

2 Boniatos

1 cucharada de aceite de oliva

sal, pimienta, orégano

pimentón dulce y picante

ajo y cebolla en polvo

……

(No pongo cantidades de las diferentes especias porque son al gusto, dependiendo de si os gusta más o menos picante, más o menos sabor a ajo o a hierbas…)

Precalentamos el horno a 200 grados.

Lavamos muy bien las patatas y los boniatos (ya que no los pelaremos) y los cortamos en gajos.

Los dejamos sobre nuestra tabla y los regamos con 1 cucharada de aceite, masajeándolos para que el aceite se reparta bien.

En una bolsa de plástico (de las de congelar) ponemos sal y todas las especias que queramos.

Metemos dentro de la bolsa los gajos de patata y boniato, la cerramos y agitamos para que todo quede bien embadurnado del aceite y las especias.

Las sacamos de la bolsa y las ponemos en una bandeja de horno, bien repartidas (no amontonadas).

Horneamos a 200 grados unos 30-40 minutos.

Listas para comer!

Patatas y boniatos “fritos” sin apenas nada de aceite, crujientes por fuera, blanditos por dentro… Perfectos para acompañar un buen pescado o carne a la plancha.

eatwell&livefit

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