Burgers de soja

Para los no-vegetarianos lo de “soja texturizada” puede sonar un poco raro, pero vale la pena incluirla en nuestra dieta aunque comamos todo tipo de carne y pescado.

La soja es una legumbre que contiene proteína vegetal completa y casi nada de grasa.

La soja texturizada se obtiene una vez eliminada la grasa y la piel de la soja, y sometiéndola a una serie de procesos, como alta temperatura, presión y deshidratación, hasta dar como resultado un producto que parece migas o trozos de pan. No contiene ningún aditivo químico, ni colorante, es cien por cien natural y permite una gran versatilidad a la hora de cocinarla.

Su sabor y olor son prácticamente neutros, por lo que puede ser cocinada y condimentada como si fuera carne. Por eso a veces se la denomina: “carne de soja”.

Es ideal para personas con problemas de colesterol y altos niveles de triglicéridos, obesidad y enfermedades cardiovasculares. Además ayuda a fijar el calcio en mujeres con problemas de osteoporosis.

 Así que hoy vamos a preparar unas hamburguesas, riquísimas y sin grasa  😉

Para unas 4 o 5 hamburguesas:

Una taza de soja texturizada (de textura fina)

1 cebolla

1 zanahoria grande

1 clara de huevo

½ guindilla (con o sin pepitas dependiendo de lo que os guste el picante)

un trozo de jengibre pelado (unos 2 cm.)

un chorrito de salsa de soja

1 cucharada de perejil seco

1 cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta.

…..

Picamos la cebolla, la zanahoria, el jengibre y la guindilla en la picadora.

Ponemos todo en una sartén con un poco de aceite, salpimentamos y pochamos a fuego medio-bajo.

Una vez pochado (unos 5 minutos) añadimos la salsa de soja, el perejil picado, mezclamos todo, y lo ponemos en un bol grande.

En otro bol ponemos una taza de soja texturizada y una taza de agua caliente, y dejamos unos 5 min. para que se hidrate.

Escurrimos bien la soja, estrujando con las manos para que quede lo más seca posible y la ponemos en el bol de las verduras, añadimos la clara de huevo y mezclamos bien para que quede todo bien integrado.

Formamos las hamburguesas del tamaño que más nos guste, las ponemos sobre un papel de horno y las dejamos reposar en la nevera un par de horas para que cojan consistencia.

Precalentamos el horno a 200 grados y cocemos nuestras burgers unos 15 min. hasta que estén secas y doraditas.

Listas para comer!

Yo hoy las he hecho en formato mini, y las he servido con panecillos (homemade), compota de cebolla caramelizada, puré de calabaza y chips de kale.

Próximamente… la receta de todos estos “extras”  🙂

compota-ceba

eatwell&livefit

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