Boniato relleno

Otoño para mí son manzanas, canela, setas, especias, calabaza, castañas, boniatos… Todos ellos con esos maravillosos colores de la tierra, que nos aportan justamente los nutrientes que nuestro cuerpo necesita en esta época del año.

Así que hoy he preparado este plato, perfecto para estos días de otoño que ya empiezan a ser grises y húmedos, porque tanto la quínoa como el boniato asado o las verduras pochadas dan esa sensación de “confort food” que tanto apetece en días lluviosos.

Además, aunque lo he hecho un poco a partir de restos de verduras que tenía vagando por la nevera 😉 ha resultado un plato muy completo.

La quínoa es un pseudocereal, apto para celiacos, que nos aporta proteína completa, gran cantidad de hierro vegetal y fibra.

También las verduras y el boniato nos proporcionan fibra, vitaminas (A, B1, C) y minerales.

Sin olvidarnos de las especias! Sabíais que además de dar sabor a nuestros platos, las especias como la pimienta, el clavo, el jengibre, la canela, la mostaza o la cúrcuma, aumentan nuestro metabolismo, mejoran la circulación de la sangre, incrementan nuestra energía y nos “calientan”? Qué os parece, completitas verdad?

Bueno… y no me enrollo más. Sólo deciros que es un plato súper sencillo de preparar, que podéis adaptar la receta dependiendo de lo que tengáis en la nevera y que está realmente rico, así que … no dejéis de hacerlo 🙂

Por persona:

1 boniato pequeño

30 gr. de quínoa

1 chalota (o cebolleta)

1 diente de ajo

1 zanahoria

½ calabacín

½ pimiento amarillo

sal, pimienta, garam masala

aceite de oliva

……

Precalentamos el horno a 200 grados.

Lavamos bien el boniato, lo envolvemos en papel de aluminio y lo asamos en el horno durante 60 min.

Ponemos la quínoa en un colador y la lavamos bajo el grifo para eliminar las saponinas (son unas sustancias tóxicas que contiene la quínoa, pero con un lavado, solucionado).

La ponemos a hervir con el doble de volumen de agua, tapado, unos 12-15 min. Pasado este tiempo, veremos que la quínoa ha consumido toda el agua y se ha abierto (como pasa con las palomitas de maíz). Reservamos.

Pelamos la chalota, el ajo y la zanahoria y los cortamos en brunoise (mini daditos).

Los ponemos a pochar en una sartén con una cucharada de aceite de oliva. Salpimentamos al gusto.

Pasados unos 5 min. añadimos el calabacín y el pimiento (también cortados en daditos) y una cucharadita de garam masala (u otras especias que os gusten). Dejamos pochar todo junto unos minutos más. Apagamos el fuego y añadimos la quínoa cocida. Mezclamos.

Una vez el boniato esté asado, retiramos el papel de aluminio – con cuidado de no quemarnos, lo cortamos por la mitad de arriba abajo y lo servimos abierto rellenándolo con la quínoa y las verduritas.

Listo para comer!

eatwell&livefit